Así, estas válvulas contenían el 77,9% de colágeno, el 85% de glicosaminoglicano y el 67% de elastina que un tejido pulmonar normal. Además, contaban con las proteínas desmina, laminina y alfa-actina, y con varios componentes esenciales de los vasos sanguíneos.
Varias operaciones
Ahora, cuando un niño nace con un defecto en una válvula cardíaca que no puede ser operado, tiene que conformarse con prótesis realizadas con tejidos de origen animal, materiales artificiales e incluso recurrir a la donación.
Aunque estas opciones le pueden salvar la vida, no sirven a largo plazo, ya que estos tejidos y materiales no crecen a la vez que el niño, lo que hace necesario que se someta a posteriores intervenciones para ir reemplazando las válvulas artificiales, que una vez implantadas necesitan además complementarse con tratamientos anticoagulantes. Así mismo, el tejido de origen animal tiende a endurecerse con el paso del tiempo, y su duración es inferior a la del tejido humano.
Sin embargo, utilizando las células madre se superarán todos estos problemas, si bien los investigadores prefieren ser cautos a la hora de hablar de aplicar esta técnica a los pacientes. "La técnica podrá tener aplicación en el futuro, pero todavía hace falta hacer mucho trabajo para poder llevarla a la práctica clínica", explicó a Público el principal autor del trabajo, el especialista Ralf Sodian. Este experto cree que es muy difícil predecir cuándo habrá válvulas de este tipo disponibles para el implante, y añadió que su equipo empezará a trabajar ahora con modelos animales.
Obstáculos a superar
1. Cultivo 'in vitro': definir las condiciones idóneas para el cultivo celular 'in vitro' y optimizar la obtención del tejido es el primer reto a superar.
2. Diseño "perfecto": para tener éxito y durar toda la vida, el diseño de la válvula realizada con células madre debe ser "perfecto", según Sodian.
3. El mejor material: hay que trabajar con varios materiales hasta encontrar el óptimo para servir de base a las células.
Fuente: PUBLICO.ES
Fecha: 2008-11-11
Una salud de repuesto
Cada vez está más cerca el día en que un niño que venga al mundo con problemas de corazón se encuentre con unas válvulas cardíacas de repuesto nada más nacer. Generadas a partir de sus células madre, no producirán ningún rechazo y crecerán como si fuera una parte más de su organismo. No son elucubraciones de la medicina regenerativa. Un grupo de cardiólogos del Hospital de Munich (Alemania) ha dado un paso importante al fabricar en el laboratorio válvulas cardíacas a partir de las células madre del cordón umbilical. Así se puso ayer de manifiesto en el Congreso de la American Heart Association, en Nueva Orleans, donde se presentó este avance científico.