Y pese a los avances en rehabilitación que se han desarrollado en los últimos años, el diagnóstico sigue siendo el mismo: no existe una recuperación completa para estos niños. Eso fue lo que escuchó reiteradamente el matrimonio Hextell de los cuatro neurólogos que visitaron en San Francisco. Ninguno les ofreció otra posibilidad que incluir a su hijo en largos tratamientos de rehabilitación. Pero ellos no se conformaban: ?Nos decían que no perdiéramos el tiempo pero yo no les creía?, dice Cynthia. Por eso, lograron reunir los 14 mil dólares que les costó el tratamiento en Duke. Fue en 1993 cuando el médico chileno Pablo Rubinstein, de la U. de Nueva York, descubrió que las células madre que se encuentran en la sangre del cordón umbilical podía regenerar completamente la médula ósea en pacientes leucémicos. Ese fue el punto de partida para una técnica que se ha masificado en el mundo y que en Chile se practica desde 2005: congelar el cordón umbilical como seguro de vida ante eventuales enfermedades. A los Hextell se lo ofrecieron en 2006, tras el nacimiento de Dallas. ?Pensamos que en algún momento nuestro niño las podía necesitar?, cuenta Cynthia. Y así fue. Haber conservado las células madre les permitió participar en la terapia experimental: luego de descongelarlas, le fueron inyectadas a la vena durante una hora. Estuvo en observación durante otra hora y luego volvió a su hogar. Cinco días después, los avances fueron sorprendentes: por primera vez habló. A la semana, ' ya estaba moviendo sus manos y enfocando la mirada.
Fuente: La Tercera
Fecha: 2008-04-11
Con células madre corrigen grave enfermedad en niña antes de nacer
Pese a estar en su período de gestación, ya había sufrido múltiples quebraduras en sus huesos. Hoy tiene dos años y medio de edad y ha enfrentado sólo tres fracturas.
Una nueva y exitosa aplicación de terapia con células madre dio a conocer el Instituto Karolinska, en Suecia, luego de usar este procedimiento para fortalecer los huesos de una niña con osteogénesis imperfecta severa cuando todavía estaba en el vientre materno. Se trata de una enfermedad conocida popularmente como 'huesos de cristal' y que lleva a los afectados a sufrir múltiples e invalidantes fracturas desde temprana edad. En este caso, la menor ya presentaba múltiples quebraduras en sus huesos cuando aún no nacía. La pequeña hoy tiene dos años y medio de edad, ha sufrido sólo tres fracturas y está creciendo con normalidad, cuando lo habitual es que el aumento de estatura se detenga. Y aunque el equipo científico advierte que esta terapia no es una cura completa, reconocen que la mejoría lograda es simplemente espectacular y abre las puertas para que otros defectos genéticos sean corregidos antes del nacimiento. La osteogénesis imperfecta es un defecto genético que impide al organismo producir la proteína llamada colágeno en la cantidad y calidad suficiente para construir huesos sanos. Esto se traduce en un esqueleto débil que puede fracturarse con sólo toser o darse vuelta en la cama. El procedimiento sueco "puede cambiar la historia de esta enfermedad, pero hay que advertir que quizás no sirve en niños que ya nacieron con esta condición", explica el doctor Enrique Testart, traumatólogo infantil del Hospital Clínico de la U. de Chile (ver recuadro). En su opinión, este trabajo tiene proyecciones infinitas pero exige un buen diagnóstico durante el embarazo, lo que en la actualidad sucede en menos del 5% de los casos en Chile. Para el doctor Alejandro Erices, bioquímico del Laboratorio de Crio preservación de Clínica Las Condes, "estamos ante un trabajo cuyo resultado es espectacular y bonito". Esto porque tiene la originalidad de usar células madre de tipo mesenquimal de hígado, cuando hasta hoy sólo se había intentado hacer tratamiento con células madre de médula ósea. Otro aspecto destacable es haber hecho el trasplante cuando la niña aún estaba en el vientre materno y, por último, que las células madre usadas son de un feto varón cualquiera, las cuales hasta ahora se sospechaba eran totalmente incompatibles. Según el doctor Erices, las células mesenquimales hepáticas causan menos rechazo que las de médula, lo que explica los buenos resultados que se obtuvieron en Suecia. "Esto permite que el organismo que recibe el trasplante se adapte a las nuevas células y no las rechace", asegura. Lo que viene con el surgimiento de este nuevo y exitoso modelo de terapia que utiliza una nueva fuente de células troncales es importante "que existan nuevos grupos de investigadores que trabajen de esta manera y se vaya perfeccionando la técnica. Se necesitan que los médicos en los hospitales se atrevan a hacer este tipo de terapia", explica Erices. Además, en su opinión, esta es una campanada muy fuerte hacia la posibilidad que surge de corregir enfermedades de distinto tipo con este tipo de células. En nuestro país, el Hospital Clínico de la U. de Chile creó un Centro de Manejo de la Osteogénesis Imperfecta, donde genetistas, traumatólogos y fisiatras especializados apoyan a estos pacientes en todas las etapas de su tratamiento. Allí se busca hacer un diagnóstico precoz de esta condición cuando el afectado está todavía dentro del útero. Esto es fundamental para que los menores puedan acceder a una terapia de última generación como la mencionada. "Con esta iniciativa estamos abriendo una puerta para estos niños, que podrán acceder a mejores tratamientos", explica el doctor Testart.
Fuente: La tercera
Fecha: 2008-03-02